En la esperanza

About the reasons we are free
I can’t forget the look in his eyes
Or the tears he cried
As he said these words to me
“All gave some” Billy Ray Cyrus

 

 

La esperanza dice todo acabará bien. Es más: la esperanza dice yo mismo acabaré bien”. Estas palabras abrieron la conferencia que, siendo estudiante, escuché al profesor José María Martínez Doral en el Colegio Mayor Belagua de la Universidad de Navarra.

Colegio Mayor Belagua

La otra tarde, cuarenta años después de aquella intervención, al pensar en las ideas que pudieran enmarcar una presentación del Foro Andaluz de Humanismo y Empresa, en la Fundación Cajasol de Sevilla; al pensar en las personas que asistirían al acto y en la actualidad que vive este planeta, esas palabras – que nunca he olvidado – volvieron a ponerse en primera fila de mi memoria.

“La esperanza dice todo acabará bien. Es más: la esperanza dice yo mismo acabaré bien”.

El Bien nos parece, y más el nuestro propio, como la prioridad primera. Eso es lo que buscamos: el bien en su plenitud, donde todo se cumpla sin estridencias, dudas ni interpelaciones irresolubles.

Es para todos nosotros algo necesario. Y, como todo lo necesario, tiende a cumplirse.

¿Cómo va a ser eso ante tantos motivos de inquietud, de zozobra y hasta de miedo?

No puedo recordar completa la conferencia del profesor Martínez Doral. Pero seguro que podemos pensar y coincidir en que el Humanismo y la Empresa son dos fuerzas capaces de alcanzar esa meta, porque humanidad también es emprendimiento y emprendimiento es humanidad.

Humanismo y Empresa

Ahí la persona – el hombre transcendente soñado desde el Renacimiento – será medida de lo que hacemos. Cuando hemos pasado a que las cosas sean medida del hombre, es hora de recordar que el hombre es la medida de todas las cosas. A condición de no cosificar al hombre, a condición de desplegar su transcendencia en libertad y servicio.

Tres dimensiones humanas hacen posible una tal esperanza de base humanista y empresarial: Lucidez, Apertura y Empeño.

Lucidez: que nos lleve a tener un visión más clara de la realidad, hoy oscurecida por los hechos. La realidad es superior a los hechos. Detrás de un tweet que es un hecho existe una realidad mayor, mucho mayor que 140 caracteres.

Apertura: ella es necesaria frente a los reduccionismo sobre el hombre y la mujer, frente a las autolimitaciones por tics y prejuicios, frente a la tiranía de la común opinión (de lo políticamente correcto). Porque el criterio de personas formadas debería permitirnos juzgar rectamente si una botellín de cerveza exhibido en una hornacina es una obra de arte o el resto del desayuno de un “Erasmus”; porque el criterio, la apertura sabia y humanista, sabe que ante el dilema Cristo o Barrabás no cabe dictar una moción de aplazamiento ni designar una comisión de estudio. Apertura, por tanto para escuchar, apertura para hablar, escribir y hacer películas y series donde se puedan amar el bien, la verdad y la belleza.

Empeño: Y aquí me tocaba ponerme colorado de vergüenza al pretender vender miel al colmenero. Porque en los asientos de ese auditorio veía sentados a muchos amigos y conocidos que la palabra Empeño la han traducido y la traducen en disponibilidad, abnegación, servicio y hasta Entrega.

La tarde del domingo veía junto a mi esposa una película de serie B, con una frase de la serie A.

Sobre el aparador de la casa a la que llegaba el protagonista, se veía una fotografía de su compañero muerto en combate, y de fondo de la foto de ese compañero un lema: All gave some, some gave all. Todos dieron algo, algunos lo dieron todo.

All gave some, some gave all

La frase original es pacíficamente atribuida al veterano de la Guerra de Corea y merecedor de un corazón púrpura, el sargento Howard William Osterkamp de Dent, Ohio. Osterkamp sirvió en el ejército estadounidense de 1951 a 1953, durante la sufrida guerra de Corea, en la Compañía de C, del 5º Equipo Regimental. Herido en combate, no obstante estar diagnosticado de graves lesiones, volvió al paralelo 38 durante nueve meses más para dar cumplimiento su deber de defensa de la posición. Todos dieron algo, algunos lo dieron todo.

Lucidez, Apertura y Empeño hicieron la Capilla Sixtina, la Edad de Oro Española, Silicon Valley o descifran el genoma humano e iluminan la Divina Comedia: Ahí en su Canto III, sobre el Infierno leemos el “Lasciate ogni speranza”, que aquí podemos -¿debemos? – subvertir con un prende oggi la tua speranza.

 

Por eso Humanismo y Empresa están llamados a caminar juntos para que podamos serenamente afirmar que “La esperanza dice todo acabará bien. Es más: la esperanza dice yo mismo acabaré bien”.

 

Idea fuente: tres dimensiones para una sociedad sedienta de esperanza

Música que escucho: “All gave some“, Billy Ray Cyrus (1992)

José Ángel Domínguez Calatayud

Nota: este post está escrito a partir de la presentación que hice el  31 de enero de 2017 del marco de ideas en que se mueve el Foro Andaluz de Humanismo y Empresa, en el acto de presentación de dicho foro en Sevilla.

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2 respuestas a En la esperanza

  1. Jose Ramon Becares Lozano dijo:

    Muchas gracias José Ángel, una vez más, por tus palabras. Bellas y llenas de sabiduría.
    Definen perfectamente el campo de acción y de batalla del foro que habéis constituido.
    Sencilla y cercana también la presentación que hizo Francisco de Arteaga del que fuera su “jefe”, y llenas de contenido las del “jefe” Don Manuel Pizarro, aunque como a él mismo le dije necesitadas de un poco más de esperanza futura.
    Muchas gracias José Ángel y un fuerte abrazo.
    José Ramón

    • Mil gracias José Ramón. No sabes cuánta ilusión me hizo verte en la sala. Su había alguien que pescaría el sentido hondo del Foro eras tú. A ver si podemos hacer más cosas juntos, aunque tu está muy liado.
      Un abrazo fuerte, fuerte