Marca personal: responder a las llamadas

Llevo intentando hablar con el cliente toda la mañana sin éxito…” me escribía una buena amiga que veía cómo, sin esa respuesta, se complicaba su agenda y la de otros miembros de su negocio.

Le he puesto varios mensajes y nada, no responde”, oímos, con frecuencia. “Aunque le he reenviado el mail, no sabemos nada”, nos comenta otro  ya cansado, “aburrimierdo” que decía Camilo José Cela (“más que aburrido y menos que desesperado”).

Antes de ayer charlaba con una hija mía por teléfono. Oía lloriquear a su niña mayor, que es muy pequeña. “¿Qué le pasa?”, pregunté. “Nada, papá: le han regalado un castillo de los que se monta con piezas, pero no consigue armarlo. Es fácil de ensamblar unas piezas con otras, pero ella pone las piezas más pequeñas debajo y, claro, ¡se le viene todo abajo!

A la hora de levantar – de afirmar – la Marca personal, aquella que tus clientes y amigos verán como sello de tu Imagen, la “Torre del Homenaje”, el “puente levadizo” y el “Estandarte” con tu escudo de armas, no son lo fundamental:  lo fundamental son, con perdón , los fundamentos. Si son sanos, si se consolidan, si tienen profundidad y son siempre lo primero porque responden a principios sabios de tu Identidad, el castillo de tu Marca no tiene problemas duraderos. Un día hablaremos de esta identidad y de estos principios.

Hoy quería resaltar esas pequeñas piezas – llamadas, mensajes, emails –que te llegan y cuál es tu actitud habitual, ya que son parte visible de tu identidad invisible. Dicen de ti. Son microtest de tu Marca personal. Si no ensamblan con el resto hay una incoherencia que te penaliza y ni te enteras. Si te niegas a devolver las llamadas, donde tú ves  la Torre del Homenaje, tus colaboradores,  clientes y proveedores ven un orgullo que les afrenta. Si “pasas” de los mensajes de los amigos, donde tú piensas tener un Puente levadizo – ¡todo apertura! – ellos ven un foso  y las fauces de los cocodrilos. Si luces un Pendón con tu Escudo (tu logo personal), pero los emails abarrotan tu “bandeja de entrada”, ellos van a saber que tendrán que sustituirte o alejarse de ti. Nota: no hablo de los “spam”, de lo emails masivos, de las cadenas de mensajes, de la publicidad reiterada y pelma o de los ppt con luces, música y colores. Hablo de tu deber: ¡son tu gente!

A lo positivo. Cinco cortas medidas para sacar brillo a tu Marca personal:

  • Llámale ahora para decirle que te perdone, por el retraso. Escúchale hasta el final.
  • Envía un mensaje diciendo “ahora te llamo” y pon tú una alerta en tu móvil, que sé que luego se te olvida.
  • Mira en la “bandeja de entrada” de tu correo y piensa en un minuto una respuesta síntesis: escribe y dale a “enviar”. Si tienes muchos empieza por uno. Ya quedan menos.
  • Suena el teléfono. Ves su nombre. Sonríe y mantén la sonrisa – al menos por dentro – mientras descuelgas, mientras le escuchas y mientras le hablas: es sorprendente la paz que te inunda y más sorprendente la que infundes.
  • Si a él o a ella le quedasen 24 horas de vida, le responderías con aprecio. Y ¿cuál es al final la diferencia entre 24 horas y 24 años? Nada, un suspiro. Además, ¿de dónde sacas que os quede tanto tiempo?

José Ángel Domínguez Calatayud

 

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