Golf y vida diaria (6. Fortaleza mental)

Era el último día de la Liga de Golf -el golf que es tan parecido a la vida – y nuestro amigo, antes de empezar el último partido se acercó a la Casa Club. Nunca podrá olvidar del todo ese 20 de agosto. En la entrada, fijada en el tablón de anuncios, estaba la clasificación. Buscó su nombre y no tardó nada en encontrarlo, porque,tras diez partidos en varios campos, ¡estaba en el 2º puesto, empatado a puntos con el 1º! Nunca había estado tan cerca del éxito y….

En la vida profesional, como emprendedor, como directivo o en el puesto que le haya correspondido, usted ha estado en similar posición que nuestro amigo golfista. Usted ha visto, como después de semanas y semanas de trabajo aquel proyecto estaba a punto de culminar, faltaba la última reunión de negociación, o el último examen o la última prueba. Nunca había estado tan cerca del éxito y…

El día era de encargo,  en el partido iba con Carmina, Mª Ángeles y Francisco, es decir, la mejor de las compañías para desarrollar un golf espectacular. Pero a nuestro amigo golfista le pudo la presión. Salió regular tirando mal, con drive corto,  en un par 5 que dibuja un intrincado dogleg de derecha a izquierda. La bola se le quedó a la izquierda y al pretender recuperar la parte ancha con una madera 5 se pasó de callé y perdió la bola en una zona de hermosos pinos mediterráneos. Bola perdida significaba volver al lugar de origen para dar el cuarto golpe. El latido del corazón, batiendo para intentar sustituir la falta de fortaleza mental, no fue suficiente y el hoyo se convirtió en el principio de su Waterloo.

Todavía, durante semanas se preguntaba ¿cómo es posible tirar un partido por un solo fallo cuando todavía quedan 17 hoyos? ¿Qué le hizo incapaz de retomar el juego que le había llevado a estar, después de muchos partidos, en la cumbre delante de más de doscientos competidores?

La respuesta ya la sabe: la fuerza mental se conquista en el día a día, despertando y entrenado todo la energía positiva que se encierra en el cerebro.

Lo mismo para el golf que para retomar el trabajo con entusiasmo hay pautas (me gusta más esta palabra que “rutina”) que hay que cumplir sí o sí.

El doctor Mario Alonso Puig, Médico Especialista en Cirugía General y del Aparato Digestivo, Fellow de la Harvard University Medical School y miembro de la New
York Academy of Sciences
y de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia, en su libro Madera líder (Empresa Activa) nos dice cosas tan interesantes como estas que recojo de una entrevista aparecida en Vanguardia Digital:

1.- “Hoy sabemos que la confianza en uno mismo, el entusiasmo y la ilusión tienen la capacidad de favorecer las funciones superiores del cerebro”.

2.- “Un valioso recurso contra la preocupación es llevar la atención a la respiración abdominal, que tiene por sí sola la capacidad de producir cambios en el cerebro”.

3.- “Hay que sacar el foco de atención de esos pensamientos que nos están alterando, provocando desánimo, ira o preocupación, y que hacen que nuestras decisiones partan desde un punto de vista inadecuado. Es más inteligente, no más razonable,llevar el foco de atención a la respiración, que tiene la capacidad de serenar nuestro estado mental”.

Mi amigo golfista me dice que deje de copiar y pegar y que me compre el libro. Pues, vale.

 

 

 

José Ángel Domínguez Calatayud

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2 respuestas a Golf y vida diaria (6. Fortaleza mental)

  1. Me ha divertido y satisfecho el comentario que compara la vida diaria con el ejercicio del golf. Muchas veces lo he hecho en diversas circunstancias y, casi siempre, he recibido comentarios del desprecio que se aplica a los fanáticos. Muchas virtudes se ejercitan y aplican con similitud en ambas disciplinas. Podríamos alargarnos pero no me parece el lugar.
    Felicidades. Un abrazo de amigo.

  2. José Ángel dijo:

    Efectivamente: el golf es de lo más parecido a la vida diaria. Más todavía: juega un par de veces con un sujeto y tendrás toda la información necesaria para determinar su perfil: si es un señor o un lechugino en los otros aspectos de su vida. Hay alguno que simplemente con sus gestos de desaprobación acerca de tu manejo del blaster ya te hacen sospechar qué comentarios les merece su propia familia. En fin, muchas gracias amigo, seguiremos escribiendo.
    Un abrazo. Fini