Golf y vida diaria (15. Más Arriba)

Gracias a Fernando I. que me enlaza vía Facebook con Hechosdehoy.com me entero del triunfo de Álvaro Quirós en el Dubai World Champion. Y su triunfo sabe a la mejor miel al conseguirlo con un eagle en el último hoyo (dos por debajo del par del hoyo). Aquellos de nosotros que nos jugamos la cerveza, el café o una bola, sabemos de la tensión de los últimos golpes para terminar y ganar. ¡Qué nervios de acero y qué maestría para impulsar la bola al objetivo y vencer a lo grande! Enhorabuena Mr. Quirós.

El periódico digital añade que “el otro gran triunfador de la jornada fue el número uno del ranking mundial, Luke Donald. El golfista inglés, que finalizó tercero a tres golpes del vencedor, escribió historia al convertirse en el primer jugador que consigue liderar en el mismo año al final de la temporada las Órdenes de Mérito en Europa y Estados Unidos”.

La Orden del Mérito reconoce al jugador con mayores ganancias en el  circuito, bien en el europeo, bien en el americano. En octubre Donald se aseguro el primer puesto en el circuito americano. Para encaramarse en todo lo alto del circuito europeo la última oportunidad la tenía en Dubai: tenía que quedar por delante de Mclroy y que éste no quedase entre los nueve primero. Con su tercer puesto y el norirlandés lejos de los nueve primeros lo ha conseguido.

No conformarse: esa es la ley del liderazgo también en la vida diaria, que, como no nos cansamos de repetir, imita al golf. El “no me estreses” de aquel anuncio de refrescos con ritmos caribeños no vale a la hora de luchar por el primer puesto. Lo mismo que Donald podría haberse quedado más que satisfecho y honrado con ser el número uno en ganancias en USA, nosotros podemos llegar a pensar que ya sabemos suficiente de nuestro oficio; que ya nuestros niños estudian bastante (de lunes a jueves); que ya hacemos mucho estando entre “los mejores del trabajo” o que ya somos estupendos esposos comprando un regalo por Navidad.

Lo cierto es que España en general y cada uno de nosotros en particular podría ver si el listón lo tenemos a la altura de nuestros talentos o de nuestros cojines: esos que nos llaman a acomodarnos frente al televisor con la serie o el partido favorito. Porque a lo mejor tenemos la capacidad de ser campeones de nuestra particular Europa y de nuestro particular Estados Unidos y decimos que no, que preferimos el “sillón ball”. En los momentos de honda turbación quien tiene la capacidad tiene la obligación. La obligación no es ser número uno o dos, sino estar al servicio del mejor bien que a uno le corresponda.

Por cierto; el dinero no es lo más importante, pero el dato es el dato: Luke Donald ocupa el número uno de ganancias en la Orden del Mérito de Europa con 4.216.225 millones de euros.

 

 

 

José Ángel Domínguez Calatayud

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