Mujeres para la Historia

En primera página de la edición digital de  ABC (08/03/2012) aparece la cara sonriente – una arruga – de Teresa de Calcuta. En el interior que se enlaza con cinco nombres de mujeres que han aportado cosas visibles o que la sociedad de su tiempo ha considerado notables…Marie Curie, Rigoberta Menchú, Nadia Comaneci y Valentina Thereskova acompañan en ese artículo de ejemplos femeninos a la monja beatificada por  Juan Pablo II,  y que había dado su vida generosamente  a los más pobres entre los pobres, a los más marginales, a los menos queridos, a los de peor pronóstico por SIDA, graves infecciones… a los desahuciados de todo amor.

Esas hazañas y otras que protagonizaron mujeres en la Historia fueron conocidas a veces muy a pesar de ellas, que pensaban en trabajar, en servir y no en lucirse.

Otras muchas mujeres son, como el conjunto musical, héroes del silencio. Hacen la historia en la trastienda de partidos políticos, o dejando horas de servicio en organizaciones internacionales y asociaciones no gubernamentales: en Manos Unidas, Cáritas, Zenit, Médicos Sin Fronteras, PRODEAN, Asociaciones de Padres, grupos vecinales, colegios y administraciones de centros hay docenas de mujeres transformando el mundo.

Por razones de biografía y designio tanto en mi familia como en mis trabajos de comunicación he compartido espacios animados por mujeres. En ellas veo competencias que superan los niveles más altos y las convierten en mujeres para la Historia:

1.- Capacidad de sufrimiento en silencio para llegar donde la meta se llama deber.

2.- Sencillez para descomplicar con una palabra discusiones estériles y arribar a ese remanso que llamamos paz.

3.- Mayor ternura para acolchar disgustos y abrir ese paraíso que se llama serenidad.

4.- Tesón, que alguno califica de tozudez, para concluir lo que concluido es un logro que, también alguno llamará éxito y ella no lo llama nada, porque le basta que esté bien acabado.

5.- Tal calidad de valentía que aquilata una personalidad con un brillo interior capaz de arrastrar solo con la mirada, la indicación o la humildad de saber que ella ya ha estado ahí donde el heroísmo se llama heroísmo.

Sí, están transformando la sociedad y lo hacen bien siempre que los demás no enredemos mucho más allá del mando a distancia.

 

 

 

 

José Ángel Domínguez Calatayud

Etiquetas: , , .

Una respuesta a Mujeres para la Historia