Pero ¿quién me perfila en Facebook?

Soy bastante nuevo en las redes. También puede pensarse que lo que en realidad ocurre es que son ellas las que no se dieron prisa en aterrizar en mi pantalla. Pero sea lo que sea, estoy dispuesto a llevarme bien con ellas, tanto, que ya trabajo profesionalmente utilizándolas de manera masiva y por ellas navego como pez en el agua; un poco torpe, es decir bastante pez.

Por eso es comprensible que en mi ya poco plásticas neuronas no encuentren acomodo algunas experiencias vitales ligadas a Internet.

El ejemplo que traigo hoy es el siguiente. Teóricamente los buscadores, redes y lugares virtuales están siendo valorados porque tienen vinculados a millones de personas. Eso facilita que las compañías que venden productos y prestan servicios puedan ya – y en el futuro con mayor finura – dirigir sus mensajes publicitarios por la red a un público más idóneo es decir, cerca del objetivo – target – ideal, lo que en teoría aumenta la eficiencia por la vía activa (le hablo sólo a quien me interesa) y la pasiva (lo hago a costo minimizado).

Está muy bien ese marketing, al que no me opongo pues bienvenido sea todo progreso humano. Pero entonces ¿cómo diablos me han perfilado en Facebook?

Puedo asegurar que no me considero concernido por nada de lo que se anuncia en mi muro de Facebook. Unas cosas por evidentes razones y otras que quien esté al otro lado, en los mandos de esta red, podría haber deducido con las pistas dejadas tras docenas y docenas de pensamientos vertidos y post míos enlazados. Suficientes para determinar que ninguno de los siete reclamos que insertan en mi muro tiene nada que ver con mis expectativas y proyectos:

1.- No voy a comprar el libro que se anuncia como No 1(sic) en Amazon, titulado “Proteja su testoterona”. Mire usted, deje mi testosterona en paz y yo no mentaré a su madre de usted señor perfilador.

2.- No voy a emplear un segundo en seguir el consejo de G-r-o-u-p-o-n que pretende que  yo descubra “las cinco mejores cosas por hacer en Sevilla”. Con la modestia debida, llevo los años suficientes en esta ciudad como para decirle no cinco, sino veinte cinco cosas mejores que hacer por ella que las que me proponen. Alguna sin salir de casa.

3.- La compañía Aixa-Mega me ofrece un descapotable, lo que puede parecer tentador si no fuera porque, a leer el detalle del texto, descubro que se trata de un coche sin carnet, de esos que son un motocarro pintado. Gracias ya poseo un gran coche.

4.- ING DIRECT me ofrece la “Cuenta Nómina” ¿? cuando no cobro por nómina desde hace años. ¿pero dónde, Dios mío, dónde han mirado estos chicos mis datos?

5.- Y ¿Qué decir de ese ofrecimiento de ¡El Chinchón! Más  jugado!? Pero, oiga, amigo perfilador, si es capaz de venderme un swing de golf se lo compro, pero no ese juego de naipes.

6.- Otro hay que me muestra “Réplicas Relojes en Venta”. No dudo de la legalidad de tales copias, pero sigo prefiriendo los originales. Donde esté un auténtico Rolex, que se quiten las imitaciones.

7 y último: “¿Tu PC está lento?” me pregunta un sonriente caballero al que no recuerdo haber concedido confianza bastante para el tuteo. Pues, no señor. Mi MacBook Air va de cine,  y escribo, publico, leo, envío, recibo  y archivo a velocidad de vértigo. Incluso entro en Facebook de vez en cuando.

Desde luego si los “ultrapoderes” que algunos temen de los poderosos de la red  (Google, Yahoo y el inefable Facebook) son estos, duerman tranquilos aunque se dediquen al espionaje profesional por cuenta del MI6.

 

 

 

José Ángel Domínguez Calatayud

 

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4 respuestas a Pero ¿quién me perfila en Facebook?

  1. Angelika dijo:

    Lo suscribo desde la primera a la última palabra.

  2. gracias y gracias por el retwiteo.

  3. Isabel María dijo:

    ¡Bien, José Ángel, BIEN!