Religión y prensa: lo que significan las palabras

Estas fiestas de Navidad hemos podido leer en prensa escrita y escuchar en televisión referencias a realidades de contenido religioso y no en todos los casos han acertado a denominarlas como realmente se llaman.

Familia Real británica llegando Sandrinham Church

Familia Real británica llegando Sandrinham Church

Por ejemplo, han interesado las actividades, las presencias – y las ausencias – de miembros de la Familia Real británica en algún acto y el titular enfatizaba: “Familia real británica asiste a misa de Navidad sin Catalina ni Guillermo” y el artículo concretaba “La reina Isabel II concurrió este martes a una misa de Navidad, junto con la familia real, pero sin la presencia del príncipe Guillermo y su esposa Catalina, quienes pasan las fiestas con los padres de la duquesa de Cambridge…” (El Economista 25/12/2012). Con la misma expresión también otros medios generalistas.

Kate and William

Kate and William

Por su parte el Telediario de TVE nos contaba al mediodía del 2/1/2013 que en Angola habían muerto 16 personas al final de “la misa de la iglesia evangélica” de origen neo pentecostal. En su página web la cadena pública no habla ya de misa sino de “vigilia”: “Dieciséis personas han muerto, entre ellas cuatro niños, y otras 120 han resultado heridas a consecuencia de una avalancha en un estadio de la capital de Angola, Luanda, durante una multitudinaria vigilia evangélica (sic) para celebrar el Año Nuevo”.

Accidente en ceremonia en Angola

Accidente en ceremonia en Angola

Bastan estos dos botones de muestra para señalar un uso de términos religiosos que no se ajusta al significado de lo que deseaban informar los periodistas. Misa, sacerdote y obispo, por ejemplo, son palabras que describen realidades bien precisas que no se dan en todas las religiones. Concretamente, los pastores de la Iglesia Anglicana, aunque no todos lo reconocen, no celebran el sacrificio de la Santa Misa: hace siglos que tienen interrumpida la sucesión apostólica y, por tanto carecen de verdaderos obispos que puedan, a su vez, ordenar sacerdotes; por ello, sus pastores carecen de capacidad para celebrar sacramento de la Eucaristía. Sus ritos ,desde 1550 en que se publicó el Book of Common Prayer con el rey Eduardo VI son ineficientes para actuar el sacramento. No hay, por tanto, una “misa anglicana”. Sí parece correcto emplear cuando sea oportuno, el término “oficios religiosos”.

The Book Of Common Prayer

The Book Of Common Prayer

Respecto a lo ocurrido entre la población angoleña (no “angolesa” como erradamente se ha expresado la locutora), de ningún modo puede hablarse de “misa” en una reunión, por muy masiva que sea, de la, a sí llamada, Iglesia Universal del Reino de Dios (IURD), secta fundada en 1977 por Edir Macedo, empresario brasileño, telepredicador (su programa “Pare de sufrir” es un éxito de televisión) y que se extiende por 180 países. Ni él, ni sus ayudantes tienen ninguna potestad – probablemente tampoco serio conocimiento –para consagrar el pan y el vino, ni para hablar válidamente con autoridad en nombre de Jesucristo. La IURD no imparte ningún sacramento y por tanto tampoco ordena sacerdotes, únicos que tienen el poder de celebrar misa.

Edir Macedo

Edir Macedo

Por su parte, EFE 15/12/2012 informaba de que “La familia de la enfermera que fue víctima de una broma radiofónica sobre la duquesa de Cambridge ha participado, este sábado, en una misa en honor a la fallecida en la catedral católica de Londres, donde le ofreció un emotivo tributo”. Efectivamente, acierta la agencia española de noticias al referirse como “misa” al acto celebrado en la Catedral de Westminster, (no en la Abadía del mismo nombre, que es anglicana) pues Jacintha Saldanha, era católica y la ceremonia se celebró en un templo católico y oficiada por quien había recibido el sacramento del Orden, que habilita para la celebración eucarística. Yerra, sin embargo, el redactor de la noticia al decir que se trataba de “una misa en honor de la fallecida”. Las misas “en honor de” quedan reservadas a los santos canonizados. La expresión “misa por el eterno descanso”, se muestra más apropiada a este caso.

Estudiar Comunicación

Estudiar Comunicación

Sin acritud y con el mejor ánimo constructivo habrá que concluir que no es una exuberancia de la política educativa proponer para los jóvenes una asignatura voluntaria de Religión (o una de cultura religiosa), para valorar el rico patrimonio ético, lingüístico y conceptual que aún pervive – ciertamente en condiciones de penoso abandono – en el acervo cultural de nuestro entorno de humanismo occidental.

Con igual carácter opcional, en las facultades de Humanidades, singularmente  en las de Ciencias de la Información, tendría perfecto acomodo una asignatura acerca de la religión.

Ello animaría a emplear con conocimiento de causa, sentido, naturalidad, acierto, gracia y precisión expresiones como:

  • Se rompió la crisma
  • Perdió el oremus
  • Se armó el belén
  • ¡Adiós!
  • Le dejaron hecho un eccehomo (hoy muy de moda, por cierto)
  • El Papa vestía la casulla; llevaba sobre su cabeza la mitra
  • El acólito acercó las vinajeras al oficiante (no las vinagreras)
  • Han “creado” Cardenal a… (no: han “destinado”, “nombrado” o “designado”)
  • La suegra le lleva por la calle de la amargura
  • Aquello era el Apocalipsis
  • Y para más inri me pusieron una multa
  • Las especies sacramentales estaban sobre el ara
  • Y de postre, un pionono ( nada que ver con “il pulcino pio” tan actual)
  • Los Cardenales Electores se reúnen en la Capilla Sixtina
  • Y eso lo dejáis más limpio que una patena
  • Y el taimado se vendió por un plato de lentejas

Parece suficiente esta lista y además no me gustaría terminar con mis amigos lectores como el Rosario de la Aurora.

 

Vinajeras

Vinajeras

José Ángel Domínguez Calatayud

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9 respuestas a Religión y prensa: lo que significan las palabras

  1. Ramón Abella Monserrat dijo:

    Me parece de lo más oportuno el artículo, pues aunque no lo he plasmado, siempre he pensado que cuando le dices a una joven “Debe dejar más limpio que una patena el tubo de ensayos”, seguramente no te entiende del todo. Respecto a los oficios religiosos de otras
    comunidades, conviene siempre aclarar ideas para no cometer incorrecciones.

  2. José Ramón Echevarria dijo:

    Estaba oyendo en la radio una entrevista con García de la Concha a propósito de su último libro sobre el “bien hablar”. Esto contribuye a ello y le completa. Muy interesante

    • Estimado amigo: no conocía el libro de García de la Concha. Veré si me lo pueden traer los Tres Reyes Magos, que sí eran Magos, pero no eran Tres Reyes, como los de Navarra que dan nombre al magnífico hotel levantado en los Jardines de la Taconera.
      Muchas gracias y gran año

  3. Javier García Rupérez dijo:

    Magnífico post, y muy oportuno,Jose Ángel.La próxima vez que salga a la mar le voy a soltar la Oficial de Derrota :
    “Duc in altum”…lo voy a dejar tiritando….

  4. José Ángel dijo:

    Muy bueno, Javier: muchas gracias por tan amable comentario, que tiene su profundidad. El lenguaje periodístico debe mucho al mar y a sus hombres y mujeres; se oye en las tertulia hablar de “singladura”; “asunto de calado”; “conceptos anclados en otra época”; “políticos que son un isla en su partido” y posturas que son “una gota en el océano”. Pues, eso: ¡un Océano de gratitud!

  5. ANTONIO BARRO ORDOVÁS dijo:

    José Ángel, muy bueno, preciso y contundente. Me caen bien los defensores del idioma en todas las áreas y ésta es muy importante. Hoy en día abundan los errores en nuestra lengua por varias razones: la primera es el bajo nivel cultural de la gente, que desconoce la gramática; la segunda es el enorme influjo del inglés, que unido al desconocimiento de nuestro idioma hace que nos atiborremos de “false friends”, como por ejemplo traducir “deception” por “decepción” en vez de “engaño”, o “honest”que lo traducen por “honesto” en vez de “honrado”; la tercera razón es que la gente no lee y así nos va.

    • José Ángel dijo:

      Gracias, Antonio: das en el clavo sobre las causas del deficiente uso del español. Muchas gracias por ello y por tu amable comentario.