Una vida en la escena: “Fumando espero”

No me consta que el presidente Rajoy haya esperado al premier británico Cameron, fumándose un puro, en el mismo día que se ha acabado el aire en los pulmones que más han resistido en la escena española con un boquilla en las comisuras.

Fumando  Espero. Sara Montiel

Fumando Espero. Sara Montiel

Llega el inglés y se marcha la de Campo de Criptana, nuestra recordada Sara Montiel (nacida, María Antonia Alejandra Vicenta Elpidia Isadora Abad Fernández) y que encandiló a la generación varonil de comienzos de los 50; por mi casa circulaba el disco de “El último Cuplé”, y nos sabíamos de memoria otras canciones de “La Violetera”.

A veces por afán de notoriedad, otras por presión de las productoras y otras por exigencias del guión, los artistas suelen cambiar las costumbres y ritos sociales. Hasta ahora para morirse era mejor hacerlo en el mes de los difuntos, pero se ve que el cine es distinto y artistas como Mariví Domínguez, Bigas Luna y ahora Mª Antonia (Sara Montiel, “Sara por mi abuela y Montiel por lo campos de Montiel”) han decidido poner farolillos negros a la primavera ferial y se nos mueren en abril.

Fumando espero”, no es sólo una canción censurada por el escrúpulo de su tiempo y su evidente desgarrado tono sensual: ahora está mas censurado “espero fumando” por el puritanismo del Ministerio de Sanidad y porque estamos olvidando qué cosa es esperar: el deseo y su inmediata satisfacción matan más que el tabaco cuando fulminan la fuerza de posponer el premio al esfuerzo.

Marea Roja

Marea Roja

En “Marea roja” la frase tiene más acento de autoridad y estética: “Me gusta ver lo que respiro” decía, fumándose un puro en el puente de mando del submarino USS Alabama, el comandante Frank Ramsey (Gene Hackman) a su oficial ejecutivo, Ron Hunter (Denzel Washington). Luego, a sumergirse y esperar acontecimientos.

En esta España que pasó bien rápido de “El último cuplé” a ver  en  Biarritz “El último tango en París”, sería de locura pretender perder la última esperanza. Sara, por su lado, ya rodó bajo dirección Luis César Amadori, su propio “Mi último tango”. Todo, como puede verse, muy de lo que se acaba, de lo último.

El cine y la cultura visual podrían cobrar vigor animando, no visiones de postrimerías, sino pinceladas de primicias y esperanzas como, pintaba Sara, curiosamente hace un mes, el pasado 10 de marzo, en la celebración de su  octogésimo quinto aniversario rodeada del cariño de sus hijos y sus amigos.

Sara Motiel y Gary Copper. Veracruz

Sara Motiel y Gary Copper. Veracruz

En unas sencilla palabras, delante de una tarta respondía a una reportera. Me he quedado con tres mensajes, que no grabe pero que se me han quedado grabados.

El recuerdo en ella siempre presente de sus padres, a quienes decía que quería de corazón, como cuando era niña y sentía el abrigo de sus ternuras.

La firmeza de su amor a los hijos y la frecuencia de estar acompañada de ellos. La patria primera, la más inclusiva, la que mejor puede querernos, comprendernos y alguna vez perdonarnos es la familia. Nada importa si los hijos eran adoptados al no haber podido ella dar luz a los propios.

Y por último, al terminar la entrevista, ante la admiración que manifiesta la entrevistadora sobre el hecho de que todavía Sara Montiel actúa en público, con ese deje en el habla tan de Castilla- La Mancha, que pasea las palabras, afirma ella con aplomo que cualquier día, muy pronto, volvería a subirse a un escenario. Pues sí, toda su juventud octogenaria ha subido al último escenario.

Española de aquí te espero, brillando en el firmamento de las artes escénicas; Caballero de la Legión de Honor de Francia y con las llaves de Oro de Nueva York y Chicago me dicen que ha muerto en un desfallecimiento. No es posible. Sí, en el cielo del arte hay un esa estrella menos, pero las estrellas no desfallecen, se apagan. Su luz, empero, sigue su curso atravesando la memoria de la pupilas y la belleza de las artes escénicas. Descanse en Paz, María Antonia.

Vintage Fumando Espero

Vintage Fumando Espero

José Ángel Domínguez Calatayud

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2 respuestas a Una vida en la escena: “Fumando espero”

  1. ENRIQUE SERRANO MEDINA dijo:

    José Angel: Muy acertados todos los comentarios

  2. Muchas gracias, amigo; muchas gracias Enrique