A hombros de una canción: Carole King

Quasi nanos, gigantium humeris insidentes”, como niños aupados en hombros de gigantes, es lo que Juan de Salisbury, discípulo de Bernardo de Chartres ponía en boca de su maestro, que con esta afirmación rotunda, hoy convertida en tópico, llamaba la atención sobre la excesiva soberbia que puede alterar la sustancia en quienes olvidan que su generación es heredera del acervo acumulado desde las anteriores.

El adanismo se situaría en el extremo opuesto al contenido de esa afirmación. El pensamiento de que uno inventa de la nada una nueva realidad del bien, la verdad y la belleza es una fuerte tentación para quien alcanza un rápido éxito en el arte, la cultura, la ciencia y la política, sobre todo en estas dos últimas nobles actividades humanas.

El hecho de haber devenido en tópico no resta certeza a aquella afirmación con la que se resaltaba y rendía tributo de gratitud a cuantos antes que nosotros pisaron esta tierra con afán de mejorarla y con resultados excelentes.

En la música popular actual – desde al Rock  al Heavy – se pueden contar con los dedos las personas que han prestado sus hombros, acaso inconscientemente, para que algunos alcancen el número 1 en ventas y popularidad.

El pasado 22 de mayo un nombre femenino, Carole King brilló en ese firmamento. Mejor que brillar habría que decir resplandecer. El brillo es un reflejo de la luz que algo devuelve pero que en sí mismo no posee: brilla la luna reflejando la luz solar. Pero las estrellas resplandecen con luz propia. Carole King es resplandor en Do Mayor.

A hombros de las composiciones de Carole King han cantado y brillado cientos de solistas y grupos en los últimos cincuenta años. Por eso era del todo merecido que recogiera, el Gershwin Prize que otorga la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos a una trayectoria de éxito en la canción pop.

King ha sido con este reconocimiento la primera mujer en recibir el prestigioso premio; se lo entregó el presidente Obama. En el concierto celebrado en el Comedor Este de la  Casa Blanca, además de la homenajeada estaban otros artistas como Gloria Estefan, James Taylor o la joven voz británica Emelí Sandé.

Presidente Obama y Carole King en entrega de Gershwin Prize

Obama y Carole King en la entrega del Gershwin Prize

El premio fue establecido en 2007 en honor de los compositores Georges e Ira Gershwin y antes que Carole King lo han recibido Paul Simon, Stevie Wonder, Sir Paul McCartney y los compositores de letra y música Hal David y Burt Bacharach.

Son nombres que imponen si hablamos de música, cómo imponen las cifras que el presidente Obama citó antes de hacer entrega del premio: “Carole ha escrito más de 400 composiciones que han sido grabadas por más de 1000 artistas, resultando más de 100 éxitos”. Entre ese millar de cantantes encontramos a The Beatles, Phil Collins, Aretha Franklin, Céline Dion, Barbra Streisand y un buen número de campeones de las listas de popularidad.

Portada de "Tapestry" (Carole King)

Portada de “Tapestry” (Carole King)

Otros, sin prestar su voz o poner sus instrumentos a canciones de Carole King, si han bebido de sus fecundas partituras y de un estilo de trago largo.

Carole King, de 71 años, entró en el Rock and Roll Hall of Fame en 1990, pero se hizo sitio en el corazón de muchos jóvenes durante décadas. En alguno de ellos la rasgada ternura de sus desafíos ha hecho nido cantando muy quedo You’ve got a friend.

James Taylor y Carole King

James Taylor y Carole King

 

 

 

 

 

José Ángel Domínguez Calatayud

 

 

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