Comunicar para ser un icono

Recibo en el quiosco dos publicaciones con reflejos de gente que se nos presentan para subrayar su liderazgo. De una parte un Suplemento de ABC ofrece una muestra extensa, texto y fotos, de los honrados con el Premio Gabarrón: Richard Meier, Berklee, Luís Rojas Marcos, T.P. Rosandich, Fernando Arrabal, Donald Kuspit, Michael Duffy, A. Banerjee y El Diario/La Prensa. Un conjunto variado de personas con méritos que el Jurado del citado premio les reconoce por motivos artísticos, sociales, culturales, intelectuales. Gente con la mirada a la altura de las altas aspiraciones del corazón humano.

Dr. Luís Rojas Marcos

Dr. Luís Rojas Marcos

La otra relación es la que se aloja en el primer número de la revista ICON que edita la empresa de El País.

Ante estas dos selecciones surge la inquietud, acaso solo intelectual, acerca de qué es un icono. El propio nombre icono  -ICON – de la publicación citada en último lugar pone el acento en la necesidad de la sociedad de tener entre sus filas e identificar personajes  – ¿también empresas y organizaciones? – a los que merezca la pena tener en consideración extrema.

Del vídeo promocional de Icon

Del vídeo promocional de Icon

Acierta la publicación si ese ha sido su razonamiento. Desde Iconway Comunicación venimos trabajando para dar herramientas que descifren las claves que convierten a una persona o a una institución en cumbre viva de su itinerario vital.

El profesor José Antonio Marina – me parece que fue él -escribió que la “admiración es el tributo debido a la excelencia“. En un mundo en donde cuesta decir “por  favor”, “gracias” o “perdone usted”, pensar que existan personas dignas del tributo de una mirada de estima por encima de lo normal es un primer esfuerzo digno de aplauso.

Esculturas de Cristobal Gabarrón

Esculturas de Cristobal Gabarrón

Desde esta base sobre la que muchos estarán de acuerdo, el segundo paso también hay que darlo, aunque no siempre concite unanimidad. Los editores y los comunicadores tenemos una cierta propensión a querer satisfacer a todos y eso es imposible. Por eso cada quien tiene que remar contra su propios prejuicios para establecer criterios honrados sobre qué es bueno, bello, verdadero y, por tanto, configurador de un icono. Les aseguro que no es imposible, con la misma fuerza que les digo que no es fácil.

Aquí es donde las publicaciones tendrán que tentarse la ropa antes de ofrecer como excelso lo que es corrupto; como sublime lo que es mezquino, como definitivo lo que es pólvora mojada, cochambre o podredumbre: “Watch your character, for it becomes your destiny”.

Idea fuente: un icono se reconoce no por la veneración que recibe, sino por la calidad de los frutos que entrega.

Música que escucho: “The hall of Fame“, The Script (feat will.i.am) (2012)

Diego Velázquez

Diego Velázquez

 

 

 

 

 

 

José Ángel Domínguez Calatayud

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