Prestigio: la difusión de lo bueno

The first time ever I saw your face
I thought the sun rose in your eyes
And the moon and the stars were the gifts you gave
To the dark and the endless skies, my love
(The first time I ever saw your face, Roberta Flack)

 

 

Qué pena, ya casi nadie estudia a santo Tomás de Aquino. Una pena, ya digo, pues es de gran utilidad para la Comunicación, competencia humana en la que siempre estamos aprendiendo. Su tesis sobre el bien no tiene desperdicio, incluso para oponerse a ella. Sigue a Platón al afirmar que el bien es difusivo. Con todo, mirando alrededor sin la profundidad que da la Filosofía, la afirmación tomista, que en esto coincide con Dionisio, de que “el bien tiende a expandirse” (S. Th. 5. a4 .2) suena atrevida hasta la osadía.

 

Como la hiedra por el muro

Como la hiedra por el muro

Pero así es. Entonces, comunicar no es tanto decir como presentar la verdad de las cosas, abrir las puertas y la ventanas – televisión, arte, cine, prensa y conversaciones – al respirable aire de lo que es. El mal sólo resulta atractivo por su apariencia de bien.

Dicho de otro modo, al esfuerzo por mostrar las cosas como son lo llamamos comunicación. El modo extremo de comunicación es la comunión en la verdad: estar con otro participando del mismo bien es la plenitud de la comunicación.

Y esto es así porque solamente “el buen paño en el arca se vende”:

1.- si el cliente sabe de su existencia

2.- si le es accesible y

3.- si al darle noticia, no le han dado “gato por liebre”.

No digo nada nuevo al afirmar que Instituciones como la Iglesia Católica, el Ejercito español o la Familia son bienes que no resultan lo suficientemente atractivos a todos como para invitar a profesar esa religión, admirar al soldado o respetar esa primera célula de la Sociedad tal cual es.

De hecho la persecución, la vejación, la difamación, la calumnia, la blasfemia, la injuria, el desprecio, la tergiversación, o el intento de simulacros son actos sociales que ponen en la diana con frecuencia a las tres instituciones. Incluso quienes por responsabilidad del cargo que ocupan debieran ser veraces, estudiosos y benignos no siempre están a la altura de su posición. No pocos pasan la carga de la prueba al humillado.

Soldado español honrando su profesión

Soldado español honrando su profesión

Y en cierto modo puede ser que eso es lo que tengamos que ir haciendo cada uno en lo que nos toca para restablecer una Comunicación para el Prestigio: probarnos comunicando. Sí, hoy como nunca antes, ser es defenderse. Están de tal modo saturados de errores los canales y las redes que parece que uno – persona, empresa o institución – está como obligado a negociar para que se le reconozca como “presunto inocente”. Puede ser, no digo que no, pero esa negociación de urgencia sólo vale para la navegación de bajura en el cortísimo plazo que dura un trend topic.

Desde la comunicación interior

Desde la comunicación interior

En el largo plazo, en la navegación de altura, es ya urgente actuar ante tres interrogantes:

1.- ¿El público sabe de tu existencia? Conocerse a sí mismo, ponerse en camino de excelencia para mostrar los hechos como son antes de que otros ocupen la posición es táctica ordinaria en baloncesto. Si tienes que reaccionar ya vas tarde.

2.- ¿Eres accesible? No que estés en el mundo, que lo estás, sino que tu espacio (lugar físico o virtual como página web o posicionamiento en redes) permita visionar tu oferta y a quienes lo hacen posible, escuchar tus mensajes y disfrutar con tus soluciones.

3.- ¿Das liebre por gato? Cuando salta la acusación ofrece pronto lo que es cierto como cierto. Sin entrar en polémicas, batalla en todos los campos de Marte de la Comunicación. Si metiste la pata sácala y pide disculpas, para enseguida, durante todo el tiempo necesario y con todo el coste que puedas permitirte, mostrar clara, suficiente e insistentemente las cosas que haces bien. Sé positivo en hechos y palabras. El bien es difusivo de sí, pero es un bien mayor con una comunicación efectiva, es decir, de efectos perdurables.

Comunicar para la hora de sobrevolar las nubes

Comunicar con perspectiva

Idea fuente: el bien tiende a expandirse; la comunicación ayuda.

Música que escucho: The First Time I Ever Saw Your Face, Roberta Flack (1969)

José Ángel Domínguez Calatayud

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