Bob Dylan y los principios

Take me on a trip upon your magic swirling ship
My senses have been stripped
My hands can’t feel to grip
My toes…
Mister Tambourine Man (Bob Dylan)

 

 

“Para vivir fuera de la ley hay que ser honrado”, escribía y cantaba Bob Dylan en su Absolutely Sweet Mary (1966), de su álbum Blonde on Blonde.

Bob Dylan, Premio Nobel de Literatura 2016

Bob Dylan, Premio Nobel de Literatura 2016

Para algunos de los exégetas del recién galardonado premio Nobel de Literatura, la frase sería una más de las que animaba a ponerse en contra de lo legislado y, acaso, de los legisladores, del establishment. He encontrado, sin embargo una interpretación que eleva el listón.

Charles H. Green (“To live outside de law you must be honest” en Trust Matters Blog, 22/02/2016), se da cuenta de la hondura que encierra la frase de Dylan.

No es que usted para ser íntegro deba saltarse la ley. Es que la ley sola – summum ius summa iniuria – puede ser insuficiente para cumplir las altas especificaciones que exige ser y comportarse como hombre o mujer honrados.

Así, Green escribe que decir “lo siento, es la ley”, es sólo un poco más satisfactorio que “lo siento, esa es nuestra política”, o, “lo siento, esa no es la forma en que hacemos las cosas aquí”.

Hoy en día todos podemos reconocer ese tipo de frases normativas – “esa no es la forma en que hacemos las cosas aquí” –. Es el tipo de ley de lo políticamente correcto, ante la que se arrugan pusilánimes, comodones o trepas, callados como… gallinas.

Silencios cómplices. Rostros mostrando perfil a título lucrativo. Aprovechados peristas ideológicamente sometidos.

La ley y el deber

La ley y el deber

La honradez “en cambio -continúa Green en su artículo – necesita principios enraizados en la naturaleza humana, en las relaciones humanas. Como el de servicio a los demás o la cooperación, o la transparencia, o no tratar a los demás como medios para sus fines. Principios como estos que proporcionan una mejor orientación a decisiones difíciles”.

“Son principios también, que en el largo plazo, deben acompañar a la propia ley para que la ley sea vista como legítima”.

El obscurecimiento de la vista es precisamente el problema de la ley y la comunicación. De la convivencia. La sustitución del deber ser honrados por el simple deseo, por la ley del quedar bien, con la ley del más fuerte ciegan la visión de lo que es honesto y honrado. Eso esta haciendo el guión del silencio de los corderos y alimentado leyes mortíferas y violentas para seres humanos vivos. O recordados.

Rodeados de belleza

Rodeados de belleza

Otro gran músico, Cristóbal Halffter respondía en una entrevista (ABC 10/10/16): “Quien se rodea de belleza no fomenta ni practica la violencia”. La música, la armonía y la buena literatura, las palabras hermosas son alas para superar las estrecheces de la conciencia narcotizada.

Idea fuente: “But to live outside the law, you must be honest” (Bob Dylan)

Música que escucho: Mister Tambourine Man, Bob Dylan (1965) (Nota: existen dos versiones precoces de 1964, cantadas antes de la grabación y lanzamiento del disco).

José Ángel Domínguez Calatayud

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