Comunicación visual y velocidad 1.5x

If I could save time in a bottle
The first thing that I’d like to do
Is to save every day
‘Til eternity passes away
Just to spend them with you

(Time In A Bottle, Jim Croce)

 

 

La Comunicación visual lleva unos años abierta a una nueva experiencia. Se podría decir que la hereda de la comunicación auditiva. Se trata del visionado 1.5x. Este modo de visionar nació primero en los podcast. Escuchados a mayor velocidad de la normal permitían completar la audición en menos tiempo.

Ahora se extiende más y más a los vídeos. A velocidad 1.5x un episodio de, por ejemplo, The Good Doctor de 40 minutos terminará en 30 minutos, con una liberación por tanto, de diez minutos.

En estupendo artículo de Marina Such (Xataca, 30/03/2018) se explica el fenómeno, sus protagonistas y alguna de sus más notorias consecuencias.

Videos a más velocidad

Entre los que emplean en este modo de visionado – los llamados fasters – hay diversidad de motivos. Están quienes son seguidores de una serie pero no van al día. Mediante un visionado 1.5x pueden recuperar más rápidamente el hilo narrativo hasta llegar al episodio actual de la trama. Ciertamente requiere un grado más intenso de atención y, por tanto, un superior estado concentración. Una vez realizada la operación, ya podrán hablar de la serie con sus colegas sin parecer desactualizados y sin que se les avance una escena que no conocen. Pocas cosas más dolorosas para un enganchado a una serie que un spoiler.

Otras personas prefieren esta mayor velocidad porque su particular hábito de consumo audiovisual no tolera la lentitud. Recuerdo a una lectora amiga a punto de ataque de ansiedad ante la muy clásica “2001 Una odisea del Espacio” de Stanley Kubrick mientras veíamos juntos su larga secuencia inicial. Este tipo de espectadores, como afirma uno de ellos, llegan a perder la concentración en un video que se les duerme entre las manos; entonces se ponen a hacer otras cosas con su Smartphone.

2001: Una Odisea del Espacio

¿Es esta una evolución consistente? ¿Se verá modificada la forma visual de contar historias? Es comprobable que la duración de los planos ha disminuido de manera importante. Diez segundos del mismo rostro parece excesivo. Quince intolerable. Incluso la partición de la pantalla con varias escenas diferentes y simultáneas no es inusual en algunas series. Los ojos y la mente son empujados a ver, procesar y asimilar imágenes a más velocidad. Eso es así en series televisivas, pero además el 1.5x se ha mostrado útil para hacerse sin rodeos con la información de una receta de un pastel, con los datos básicos de un tutorial para montar una espectacular fotografía, implementar una función informática o dominar una genial app reciente.

¿Es escandaloso? Lo dudo. No sólo porque el escándalo está infravalorado por consumidores compulsivos de última generación, sino porque quienes no somos nativos digitales hemos aplicado alguna vez en formato analógico el mismo proceso de rápido visionado: ¿nunca hojeó usted una revista? ¿Jamás pasó por encima de las “páginas amarillas” de las letras sin interés? ¿Y aquel rápido paseo delante de los cuadros menos atractivos de Jan Van Eyck de la exposición de pintura flamenca?

(Video 1.5 x speed con tutorial sobre arreglos fotográficos)

Sí hay dos aspectos apuntados agudamente por Marina Such y conectados con patologías comunicativas o psicológicas: una es la que describe cómo el “modo en el que las nuevas tecnologías afectan a nuestras interacciones sociales y a nuestro cerebro es un campo en el que están realizándose actualmente todo tipo de estudios”. Uno de estos modos es el que Linda Stone denomina “atención continua parcial”.

El otro aspecto es el FOMO (por sus siglas en inglés “Fear Of Missing Out”) que lo sufren aquellas personas con miedo a quedar fuera del juego en las redes sociales: una soledad en el para muchos único medio – La Red – donde se consideran valorados. O, de contrario, de donde no pueden faltar para ser tenidos como seres “vivos”.

Miedo a la desconexión

Desde el punto de vista concreto de la Comunicación Visual, a los profesionales (guionistas, directores artísticos, productores, etc.) el fenómeno de los fasters les interpelará: van a tener una parte del público que pasará imágenes y relatos a velocidad mayor que las de la vida real. ¿Se acomodarán escenas? ¿Habrá filmaciones que vengan con 1.5x de serie?

Algunos de estos fasters declaran que si ven a 1.5x o incluso a 2.x es para disponer de unos minutos libres: más de diez minutos en cinco capítulos semanales pueden dejar disponibles cincuenta minutos por semana. El tiempo en una botella.

No puedo evitar acordarme de El Principito y su conversación con el mercader que vendía píldoras para no sentir la necesidad de beber. Cuando le dice a El Principito que “se ahorran cincuenta y tres minutos por semana” y que con todo ese tiempo “se hace lo que se quiere”, el pequeño personaje concluye: “si tuviera cincuenta y tres minutos para gastar, caminaría tranquilamente hacia una fuente…”.

¿A qué pozo de conocimiento y belleza audiovisual iríamos con cincuenta minutos para gastar?

Idea fuente: ante una nueva forma de visionada: más rápido.

Música que escucho: Time In A Botlle, Jim Croce (1972)

José Ángel Domínguez Calatayud

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