Autor de los propios días

Al final de una entrevista que El Confidencial (Entrevista con Martin Eberhard, 09/10/2019) mantiene con el cofundador de Tesla, éste hace una sorprendente declaración. Él estuvo en el desarrollo de los primeros coches eléctricos, cuando les tenían por locos. Ahora la idea con la que sigue el otro hombre, Elon Musk, el coche autónomo, no parece seducir a Martin Eberhard; y el fue quien fundó y dirigió Tesla entre 2003 y 2008. Estas son las respuestas de Martin:

“P. ¿Se ha montado alguna vez en un coche autónomo?

R. Nunca. Sé demasiado como para subirme en uno, responde sonriendo.

P. ¿Qué quiere decir?

R. ¿Alguna vez has tenido algún programa en tu ordenador que no haya tenido un ‘bug’, un fallo? No sabemos cómo hacer ‘software’ que no los tenga. Hablo en serio. No lo sabemos. Y si el ‘bug’ significa que tu iPhone falla de vez en cuando, bueno. Pero si lo que falla es el coche en el que viajas puedes morir. Así que soy mucho más cauto”.

Tesla Modelo S x Autmn

¿Son todos los inventos posibles y aún deseables?; ¿qué lugar ocuparán la mujer y el hombre?; ¿qué oficios serán sólo nuestros, de los humanos? ¿Habrá escritores de libros o serán escritos por aparatos de Inteligencia Artificial (AI en sus siglas en inglés)?

Porque esto sí que está aquí mismo.

En un extenso y documentado artículo de John SeabrookThe Next Word: Where will predictive text take us?» The New Yorker, 154/10/2019). el escritor da cuenta de su incursión en esta aventura de la escritura salida de la AI.

Todo empieza con la escritura predictiva que ya está operativa en Gmail: si yo empiezo un correo poniendo “Buenas”, inmediatamente se escribe a continuación “noches”; para aceptar sólo tengo que dar a la tecla de tabulación.

Es sólo un ejemplo y simple. Actualmente está en funcionamiento soft para completar párrafos completo de textos comerciales o respuestas tópicas en servicios de atención al cliente.

John Seabrook, en tono muy divertido, llegó a hacer un serie de experimentos como cargar en el ordenador – el GPT-2- una enormidad de textos y disponer que la máquina activase sus habilidades y algoritmos. La cosa empezó bien y la AI escribía textos totalmente nuevos con el tono, ritmo y vocabulario del autor elegido. Pero poco a poco el invento, que autoaprende, se puso, digámoslo así, tan “creativo”, que desbarraba como un poeta loco. AI, aprende, pero no todo lo que aprende tiene sentido…para nosotros.

Inteligencia y creatividad

No cabe duda de que habrá textos que se deban a un dispositivo de AI, perfectamente verosímiles que confundamos con redacción de articulistas y novelistas.

Dejémoslo ahí, pero podemos imaginar a qué peligros de manipulación puede estar sometida la población, cuando se le haga creer – porque parecerá cierto – que, por ejemplo, Mario Vargas Llosa publica un libro alabando las excelencias de la guerrilla callejera.

Lo del espionaje de internet y los bots de intoxicación serán cosa de nada cuando la verdad oficial sea la que se ha diseñado por un superordenador de AI.

El peligro no será una masa sin criterio. El peor mal, que esperemos no llegue, será el de novelistas, guionistas, periodistas, pensadores y otros intelectuales sometidos al silencio por ser una minoría sin capacidad para hacerse audibles, leíbles, dignos de ser escuchados.

En esta “sapiencia autónoma” han de estar ellos, por el mismo motivo pero en contrario sentido que el expuesto por Martin Eberhard: “saben demasiado para bajarse de ella”.

He citado otras veces aquella frase genial de El Principito cuando el “mercader de píldoras especiales” le ofrece la píldora para no tener sed;  esa píldora ahorra cincuenta y tres minutos por semana porque no hay que desplazarse a beber. “Yo – se dijo el principito-, si tuviera cincuenta y tres minutos para gastar, caminaría tranquilamente hacia una fuente”.

Photo by Daniel Tseng on Unsplash

No sé tanto de la vida como para no seguir subido a ella: no habrá texto escrito por Inteligencia Artificial que me conquiste frente a una dulce caminata por la orilla del lago soñado, con los vivos latidos en la sien, mientras escucho silencios de corazones autónomos e intento componer un frase bella.

Idea fuente: nosotros somos autores de nuestras vidas, pilotos de nuestro navío.

Música que escucho Read All About It (Pt. III), Emelí Sandé (2012)

José Ángel Domínguez Calatayud

Etiquetas: , , , , , , .

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.