El lugar es comunicación. Y el tiempo

En otra vida tuve que organizar conferencias y convenciones. Ahora les llaman eventos. Aceptemos la palabra que evoca el tiempo, lo que pasa y deja de ser, lo exactamente eventual. El tiempo es superior al espacio.

El tiempo no es el final. El lugar sí es el final. Sólo así se entiende lo de “ahí te quedas”. El tiempo, sin embargo, sobrevive a la expresión “tú tiempo se acabó”. Puede finalizar el tiempo de dedicarse a una cosa. Pero somos mutables y renacemos a nuevos retos. La vida continúa, aquí o Allá. Es la clave para entender la necesidad de “aprovechar el tiempo”, que resuena a revitalizar, a dar un nuevo y refrescante aire a lo que queda de existencia.

En cambio “aprovechar el espacio” suena radicalmente a limitación.

Total, que viene mi amigo Leandro. Hoy es su santo. Pero ni su fiesta le ha liberado de acudir al fisioterapeuta que le trata una lesión. Hoy le iba a manipular huesos y músculos en una sala de consulta diferente a la habitual.

Allí ha sacado la foto que acompaña estas líneas. Es una frase conocida fijada en la pared delante de la camilla: CUIDA y ama tu cuerpo, es el único lugar que tienes para VIVIR”.

.- ¿Qué te parece? – me ha preguntado

.- Me parece necesaria la primera parte, eso de “cuida tu cuerpo” – le he respondido.

Estoy convencido de que si hay que cuidar la Naturaleza, la parte más cercana de ella es nuestro cuerpo con su piel, sus músculos, sus huesos y todo sus órganos. La falta de atención al propio cuerpo es un descuido. Imperdonable siempre que no degenere en una de estas dos cosas: en obsesión o en olvido del cuerpo de las otras personas: 1000 niños mueren diariamente por falta de acceso al agua potable.

Pero insisto, lejos de fariseísmos, cuidar el propio cuerpo es un deber.

La segunda parte de la frase – Cuida tu cuerpo, es el único lugar que tienes para vivir – tiene su capacidad de gancho. En este sentido es una expresión con cierto ingenio como reclamo para el yoga, los productos nutricionales o una mejor atención a las causas del lumbago.

Ahora bien, ¿es una frase cierta? ¿No es más verdad si la expresamos a la inversa: cuida tu cuerpo, es el único lugar que tienes para morir?

A Leandro esta respuesta le parece una boutade. Quizás tenga algo de razón.

Y a mi, no obstante me parece si no más atractiva, sí más real la frase escribiéndola así: “Cuida tu eternidad, es el lugar donde vas a vivir para siempre”.

El cuerpo sí es el final. El tiempo no es el final: tiene continuación, porque está hecho de libertad: será sustituido por la responsabilidad de haberse dado.

Por eso, aun sin saberlo, vivimos hasta el estremecimiento lo más parecido a la eternidad que es el amor. Aquellos gritos que emitía la arena mientras caminábamos juntos por una playa del Norte; el aliento perdido, la mano amiga, el cuadro pintado para enmarcar un sueño o el poema de amor. La eternidad es el lugar donde ya puedes empezar a vivir la confidencia, la amistad vivida y viviente, y la risa dulce de lo que no acabará.

Leandro se ha quedado pensativo. Recuerda algo. O alguien.

En un rincón del alma

Idea fuente: cuida tu cuerpo, es el único lugar que tienes para vivir.

Música que escucho: Need You Now, Lady Antibellum (2010)

José Ángel Domínguez Calatayud

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2 respuestas a El lugar es comunicación. Y el tiempo

  1. José Ramón dijo:

    Jose, estupendo, como siempre.
    Hoy te lo digo aquí. Abrazos

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