En el mejor momento, la pandemia

Ni por asomo se me ocurre que la pandemia pudiera ser algo directamente bueno. Desde luego que es pésima noticia que, cuando escribo esto, España esté en los 40.000 infectados y que haya superado los 2.600 fallecidos.

Pero sí cabe pensar que todo esto ocurre cuando tenemos una capacidad nunca habida hasta ahora desde el punto de vista tecnológico. Es un buen momento, en relación a otros posibles anteriores.

Photo by Ilya Pavlov on Unsplash

Por empezar por algo próximo, del confinamiento nos evadimos por Internet. Es evasión psicológicamente útil. ¿Cómo hubiera sido en nuestra casa esta epidemia en 1999 cuando no estaba generalizado el de uso de internet?

Sería un encierro casi sordo, ciego y sin tacto: la conexión generalizada 3G es muy reciente, del siglo XXI. 3G (Tercera generación)  es el Internet móvil en el bolsillo.

El Internet actual – no el de hace dos décadas – permite desde el móvil, transferir datos, tener acceso a páginas web, buscar en la telaraña de redes información y navegar entre noticias, pero también estudios, documentos, etc. Somos capaces de enviar y recibir mensajes, y participar en una grupo que charlotea (“chatea”) y visionar el vídeo ese del señor paseando a su perro… de peluche.

Hace sólo veinte años, el tratamiento en tiempo real de datos de contagiados, fallecidos y curados, no podía hacerse como ahora a escala mundial. Y en una pandemia global esa información es utilísima para adoptar acciones de choque.

Otro tanto cabe decir de técnicas de tratamiento médico difundidas en microsegundos por internet. O la posibilidad, ésta de ayer, de impresoras 3D.

Una vez presencié una mesa redonda en la que uno de los participantes se veía forzado a desplazarse en silla de ruedas. Me dejó pensando cuando dijo que aún apreciando los amables gestos de solidaridad, él apreciaba más que eliminasen los obstáculos. Eso se está haciendo ahora: es la tecnología.

La solidaridad, 8 de la tarde, suena en aplausos masivos que se publicitan por Whastapp. Pero Brian Acton y Jan Koum no lanzaron Whatsapp hasta el 3 de mayo de 2009. No, no estaba aquí de toda la vida: ¡sólo tiene 10 años! Si el virus aparece en 2008 no habríamos hecho algunas cosas buenas que se hacen hoy.

Y además de lo dicho, los pedidos masivos de respiradores y equipos de protección podrían haberse hecho, sí, pero su gestión se ha visto favorecida por los aprendizajes en logística que han evolucionado enormemente en estos últimos años. El código de barras, por ejemplo, tiene más de sesenta años, pero su uso comercial generalizado no aparece hasta la década de los 80’. La donación de 300 millones en material médico que Amancio Ortega ha gestionado con China en 48 horas hubiera superado los quince días en otra situación menos avanzada y con actores menos duchos que Inditex en manejo global de paquetería.

Cargamento de la donación de Amancio Ortega

.- En que momento tan malo me han dado la noticia – me confesó mi padre cuando le informaron del diagnóstico de cáncer que finalmente acabó con su vida; luego añadió con su perenne humor-:  claro, que no sé de nadie a quien esa noticia le llegue en buen momento.

En qué mal momento ha llegado la pandemia. Sí, pero hemos tenido otros menos preparados. Podemos, optimistas, ser decentemente aprovechados de ello.

Idea fuente: sí a las muestras de cariño y también agradecer la tecnología

Música que escucho: Under the Milky Way, Anakelly (2016)

José Ángel Domínguez Calatayud

Etiquetas: , , , .

Los comentarios están cerrados.